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Octubre 2022. Manteniendo unos buenos hábitos de higiene oral y la visita periódica al dentista, boca sana toda la vida

 

“Conservar nuestras piezas dentales es fundamental no sólo para mantener la estética sino, sobre todo, la funcionalidad de la boca ”

 

 “Con medidas básicas y sencillas, los adultos mayores pueden conseguir una salud oral muy aceptable y evitar que se deteriore”

 

Coincidiendo con el mes en el que se celebra el Día Internacional de las Personas Mayores, la campaña del Colegio Oficial de Dentistas de Córdoba ”Un año para alcanzar una meta” está dedicada a la salud bucodental de los mayores.

 

Los dientes pueden durar toda la vida si se mantienen unos buenos hábitos de higiene bucal, cuidado personal y se realizan visitas periódicas al dentista. Aun así, el envejecimiento puede tener repercusiones en la salud oral que provocan la aparición de problemas comunes debido a que se producen cambios en la cavidad oral de este grupo de población que pueden derivar en diversas patologías bucodentales. 

 

Según los datos recogidos en el Libro Blanco de la Salud Oral, publicado por el Consejo General de Dentistas y la Fundación Dental Española (FDE), el 51% de los mayores de 65 años considera que su estado de salud oral no es bueno, ya que 2 de cada 10 han presentado dolor en los últimos 12 meses y el 19% ha tenido problemas para comer. Además, un alto porcentaje tiene caries, con una media de 15 dientes afectados, siendo los que más sufren la pérdida dental. Asimismo, el 37% de los adultos mayores, presenta enfermedad periodontal, además de otras patologías bucodentales frecuentes en esta etapa de la vida, como la xerostomía o disminución de la producción de saliva, que afecta a uno de cada 10 mayores; la retracción de encías o el cáncer oral, del que se detectan más de 5.000 casos al año.

 

Conociendo unas medidas básicas y sencillas, los adultos mayores pueden conseguir una salud oral muy aceptable y evitar que se deteriore su boca.

 

Los consejos

Visita periódica al dentista: al menos una vez al año, o cuando se note alguna anomalía. El dentista examinará la cavidad oral y le indicará si es necesario algún tratamiento, retirará piezas dentales afectadas y las raíces y valorará, en su caso, si la prótesis dental, si la usa, continúa teniendo buena funcionalidad.

 

Cuidado de la higiene oral: los dientes deben cepillarse, al menos, dos veces al día con pasta dentífrica fluorada, incluyendo las encías, la lengua y complementarse con seda o cepillo interdental. De esta forma evitará la aparición de caries. Recuerde renovar su cepillo de dientes cada tres meses.

 

 

 

Dieta equilibrada: una buena salud bucodental influye positivamente en la salud general. Los alimentos que producen caries son aquellos que contienen azúcares, siendo más dañinos los que se toman entre las comidas. Por tanto, es importante reducir su ingesta y elegir alimentos con menos cariogenicidad como frutos secos, frutas frescas, aceitunas, jugos de frutas sin azúcar, vegetales frescos, queso, leche, fiambres, etc. No debemos olvidar que hay estudios que relacionan las alteraciones de la boca con problemas de alimentación y tránsito intestinal, así como con patologías de pulmón o corazón.

 

 

Reponer los dientes perdidos es fundamental no sólo para mantener la estética sino, sobre todo, la funcionalidad de la boca. La falta de dientes, que tanto afecta a la calidad de vida de las personas mayores, tiene solución con la ayuda de diversos tratamientos bucodentales que permiten recuperar la función completa de la cavidad oral. El dentista, tras un estudio de la boca, propondrá al paciente cuál es el tratamiento de rehabilitación protésica más adecuado para él.

 

Cuide su prótesis dental removible: en el caso de usarla, es muy importante retirarla y limpiarla después de cada comida con un cepillo y jabón. Si se la quita para dormir, para así poder descansar mejor, introdúzcala en un vaso de agua y, para una limpieza más profunda, añada pastillas desinfectantes una vez a la semana. Hay que tener especial cuidado con los alimentos duros o pegajosos, ya que no solo pueden dañar las encías, sino también la prótesis dental.

 

 

Trate el síndrome de la boca seca (xerostomía): la sequedad bucal no es una parte natural del proceso de envejecimiento, como se ha creído normalmente, si bien es cierto que los adultos mayores son más propensos a reunir ciertas condiciones que pueden conducir a la sequedad oral. Una de estas causas, y además muy común, son los efectos secundarios de ciertos medicamentos, pero también puede deberse a la deshidratación o a enfermedades como la diabetes. La sequedad bucal puede dificultar actividades tan comunes y necesarias como masticar, tragar o incluso hablar y, si utiliza una prótesis dental removible, esta puede volverse incómoda y no ajustarse bien. Además, al faltar saliva, las prótesis dentales pueden rozar contra las encías o el paladar y provocar llagas o incluso desarrollarse infecciones por hongos bajo las dentaduras. Por lo tanto, cuando se note la boca seca acuda a su dentista para tratar de determinar su causa y qué tratamientos pueden ser útiles. Podemos estimular la producción de saliva con caramelos o chicles sin azúcar, evitando evitar fumar o beber alcohol e ingiriendo agua frecuentemente.

 

Protección de los labios: para salir a la calle, y especialmente en verano, es aconsejable utilizar vaselina o cacao con protección solar para proteger sus labios.

 

Si aparecen llagas: evite comer alimentos picantes; un enjuague de agua con sal o bicarbonato pueden ayudar a eliminarlas, pero si persisten durante dos semanas, acuda a su dentista.

 

Prevenir el cáncer oral: la probabilidad de padecer cáncer oral aumenta con la edad. La mayoría de las personas con estos cánceres tienen 55 años o más. Es importante detectar el cáncer oral a tiempo porque un diagnóstico precoz es clave para superar la enfermedad. El dolor puede no ser un síntoma temprano de la enfermedad, así que hay que permanecer atentos a cualquier cambio en la boca, especialmente si se ha fumado o bebido mucho o se sigue haciéndolo. Es muy importante acudir al dentista siempre que se observe una llaga en la boca que no cicatriza, cuando se tiene un bulto en los labios, las encías o la boca, una mancha blanca o roja en las encías o en la lengua, si se sufre de sangrado, dolor o adormecimiento en el labio o la boca, cuando haya un cambio en la voz, se tengan los dientes flojos, si la prótesis dental ya no se ajusta bien a la boca y cuando se tiene problemas para masticar, tragar o mover la lengua o la mandíbula. Otro síntoma al que hay que prestar atención es una hinchazón de la mandíbula, lo cual puede hacer que quienes usan prótesis dentales sientan la dentadura postiza incómoda o que no se ajusta bien. En la prevención del cáncer oral es prioritario reducir o eliminar el consumo de tabaco y alcohol.

 

Ante cualquier problema (heridas que no se curan, dificultad para masticar con la prótesis o dolor en algún diente) hay que visitar al dentista y plantearle nuestras dudas. De esta manera, hay muchas probabilidades de que la salud oral no llegue a deteriorarse tenga la edad que tenga pero, sobre todo, si ya somos adultos mayores. Recuerde que una correcta salud general empieza por una boca sana.